-El Oriente (con mayúscula) designa a los países situados al este del continente europeo, y, según el contexto, puede incluir a los países mediterráneos del sur, incluso algunos países de los Balcanes (por ejemplo, los pintores orientalistas del Romanticismo del siglo XIX). Se puede añadir un adjetivo para precisar la zona geográfica: Oriente Próximo, Oriente Medio (término desaconsejado en español, por corresponder a Oriente Próximo), Extremo Oriente.Se denomina Levante a los países orientales del Mediterráneo.
-Occidente (del latín occĭdens, "lugar de la caída del Sol")[1] significa oeste, y en general se refiere a un conjunto de culturas. Existen distintas acepciones sobre el significado del Mundo Occidental:
En su acepción más restrictiva, abarca a la Europa Occidental surgida durante la Edad Media.
En su acepción amplia, incluye a toda la cultura grecorromana, e incluso a las primeras culturas de Mesopotamia, como los sumerios y el Antiguo Egipto
El concepto de Occidente suele contraponerse al concepto de las culturas de Oriente (este, en latín).
-Mandalas
Mandala significa círculo en sánscrito. Esta palabra es también conocida como rueda y totalidad. Más allá de su definición como palabra, desde el punto de vista espiritual es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente. También se le define como un sistema ideográfico contenedor de un espacio sagrado.
Los mandalas son utilizados desde tiempos remotos. Tienen su origen en la India y se propagaron en las culturas orientales, en las indígenas de América y en los aborígenes de Australia. En la cultura occidental, fue Carl G. Jung, quien los utilizó en terapias con el objetivo de alcanzar la búsqueda de individualidad en los seres humanos. Jung solía interpretar sus sueños dibujando un mandala diariamente, en esta actividad descubrió la relación que éstos tenían con su centro y a partir de allí elaboró una teoría sobre la estructura de la psique humana.


